Tiempo Ordinario
Lunes, 17 de junio 2024
estola de color verde

LA SAGRADA ESCRITURA

San Jerónimo subrayaba la alegría y la importancia de familiarizarse con los textos bíblicos:
«¿No te parece que estás -ya aquí, en la tierra- en el reino de los cielos, cuando se vive entre estos textos, cuando se medita en ellos, cuando no se busca otra cosa?» (Ep. 53, 10).

En realidad, dialogar con Dios, con su Palabra, es en un cierto sentido presencia del Cielo, es decir, presencia de Dios. Acercarse a los textos bíblicos, sobre todo al Nuevo Testamento, es esencial para el creyente, pues «ignorar la Escritura es ignorar a Cristo». Es suya esta famosa frase, citada por el Concilio Vaticano II en la constitución «Dei Verbum» (n. 25).

Benedicto XVI presenta las enseñanzas de San Jerónimo

Lecturas de la Santa Misa del día y de cualquier fecha

Elegir un día en el calendario para ver sus Lecturas. Los Domingos y Festivos contienen un breve comentario.

Estola de color verde
LUNES DE LA XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO AÑO PAR
PRIMERA LECTURA
Nabot ha muerto apedreado
Lectura del primer libro de los Reyes 21, 1-16

Nabot el de Yezrael tenia una viña pegando al palacio de Ajab, rey de Samaria. Ajab le propuso:

-«Dame la viña para hacerme yo una huerta, ya que está cerca, pegando a mi casa; yo te daré en cambio una viña mejor, o, si prefieres, te pago en dinero.»

Nabot respondió:

-«¡Dios me libre de cederte la heredad de mis padres!»

Ajab marchó a casa malhumorado y enfurecido por la respuesta de Nabot, el de Yezrael, aquello de: «No te cederé la heredad de mis padres. » Se tumbó en la cama, volvió la cara y no quiso probar alimento. Su esposa Jezabel se le acercó y le dijo:

-«¿Por qué estás de mal humor y no quieres probar alimento?»

Él contestó:

-«Es que hablé a Nabot, el de Yezrael, y le propuse: "Véndeme la viña, o, si prefieres, te la cambio por otra." Y me dice: "No te doy mi viña."»

Entonces Jezabel dijo:

-«¿Y eres tú el que manda en Israel? ¡Arriba! A comer, que te sentará bien. ¡Yo te daré la viña de Nabot, el de Yezrael!»

Escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y notables de la ciudad, paisanos de Nabot.

Las cartas decían: «Proclamad un ayuno y sentad a Nabot en primera fila. Sentad enfrente a dos canallas que depongan contra él: "¡Has maldecido a Dios y al rey!" Lo sacáis afuera y lo apedreáis hasta que muera.» Los paisanos de Nabot, los ancianos y notables que vivían en la ciudad hicieron tal como les decía Jezabel, tal como estaba escrito en las cartas que habían recibido. Proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot en primera fila; llegaron dos canallas, se le sentaron enfrente y testificaron contra Nabot públicamente:

-«Nabot ha maldecido a Dios y al rey.»

Lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. Entonces informaron a Jezabel:

-«Nabot ha muerto apedreado.»

En cuanto oyó Jezabel que Nabot había muerto apedreado, dijo a Ajab:

-«Hala, toma posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael, que no quiso vendértela. Nabot ya no vive, ha muerto.»

En cuanto oyó Ajab que Nabot había muerto, se levantó y bajó a tomar posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial.- Salmo 5, 2-3. 5-6. 7
V/. Atiende a mis gemidos, Señor.
R/. Atiende a mis gemidos, Señor.

V/. Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, haz caso de mis gritos de auxilio, Rey mío y Dios mío. R/.

V/. Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R/.

V/. Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. R/.

EVANGELIO
Yo os digo: No hagáis frente al que os agravia
Cruz Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5, 38-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehuyas.»

Palabra del Señor.
subir